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De la profundidad de las
arenas del Sáhara
Occidental brotan evidencias que delatan la existencia de
un pasado glorioso pero arrojado
al cruel
cementerio del olvido.
Los restos
hallados
en toda la geografía saharaui;
los
utensilios,
las
vasijas y pinturas rupestres de todos los tamaños y
tipos
(de
8000 años a de C) son un testimonio vivo de un ayer que
dejó
una profunda huella en la historia.
Muchos de estos hallazgos,
dada su importancia,
reposan
hoy,
para ser testigo de su época,
en los museos más
prestigiosos del mundo. Tal es el caso del Museo Baal de
Suiza,
que
en su sección dedicada a los pueblos,
en un rincón especial, mágico,
exhibe un grupo raro
y extraordinario
de ruinas pertenecientes a
nuestra tierra.
La historia de nuestro pueblo es una historia labrada a
golpe de invasiones de potencias extranjeras y
resistencias heroicas, una
historia de guerra, de lucha, de sangre de mártires y
enormes sacrificios. |